Como una persona introvertida, que no tenía mucho contacto con los vecinos de las calles Río Bravo y Río Yaqui, ocupado en cuidar sus gallinas, escuchar música en sus auriculares y beber refresco, es como califican sus hermanos y conocidos a Gabriel Ochoa Cárdenas, de 56 años de edad, a quien el pasado martes sujetos armados le quitaron la vida y le dejaron al lado de su cuerpo un arma calibre .38 súper, así como una cartulina incriminándolo en el homicidio de la periodista Miroslava Breach Velducea.
En exclusiva para El Heraldo de Chihuahua, los familiares del hoy occiso destacaron que de ninguna manera pudo haber sido él quien asesinó a Miroslava Breach, pues por una enfermedad no podía caminar bien, además que era un solitario hombre que desde hace más de 5 años no salía del cuarto en el que vivió por más de 30 años.

“Sólo iba al ciber o a comprar un refresco” es lo más que describen los familiares sobre los movimientos de Gabriel Ochoa, todo dentro de la misma colonia Junta de los Ríos, luego que les aseguraran que él andaba mucho en la sierra y se vinculaba con personas de grupos criminales. Además agregan que él nunca quiso aprender a manejar, por eso es que niegan que viajara a la sierra como lo manifiestan por parte de la Fiscalía.

También aseguraron que él no era gallero, ni siquiera tenía gallos en los corrales que se encuentran a unos metros de su humilde cuarto, que le prestaban dentro de una vivienda propiedad de un familiar; lo que tenía eran gallinas ponedoras e incluso no eran de él, pues se dedicaba a cuidar los animales de un vecino, para quien trabajaba a cambio de algunos de los huevos que recolectaba.

Sin fuente de ingresos, un hermano suyo que vive en Estados Unidos le mandaba dinero mensualmente para subsistir, además los familiares que viven en Chihuahua lo apoyaban de vez en cuando para que se comprara comida. Originarios de Nuevo Casas Grandes, los familiares descartaron los señalamientos que se les imputan sobre ser una familia de Chínipas, de donde era originaria Miroslava Breach Velducea y sus asesinos.

“Quienes lo asesinaron le pusieron el arma y la cartulina, pues tras escucharse varios disparos, algunos salieron para ver qué había sucedido y entraron a donde estaban las gallinas, encontrando el cuerpo de Gabriel Ochoa y los objetos a un lado” indicaron los vecinos.

Según los familiares, la Fiscalía General del Estado no está enfocada a la investigación de quien asesinó a Gabriel Ochoa, más bien se encuentran empeñados en vincularlo con el crimen de la periodista, pues a ellos cada que los citan a declarar es para mostrarles los vídeos del suceso violento de hace un mes y preguntarles si reconocen a la persona que disparó a la periodista.

El día del asesinato de Gabriel Ochoa, los vecinos escucharon los estruendos de los disparos y recuerdan la numerosa presencia policiaca; desde ese momento, señalan, ya les aseguraban a ellos que él había asesinado a Miroslava Breach. Incluso denunciaron que se les cuestionó sobre la clase de persona con la que convivían, pues varios elementos les dijeron “no tienen ni idea de quién es esta persona”.

“Nunca molestaba a nadie, vivía en su mundo, con su música, era muy reservado y ni fiestas hacía” coinciden los vecinos, la mayoría adultos mayores que conocieron a Gabriel Ochoa Cárdenas desde hace 30 años que vivía en el cuarto prestado, quien fue por mucho tiempo instructor de karate de los niños de la colonia Junta de los Ríos; pero su alergia de alimentos, que se agravó en los últimos años, lo llevó a dejar de dar clases desde hace más de 5 años.

Negaron además que Gabriel Ochoa fuera instructor de policías, como se especuló en un inicio, ya que no poseía armas de ningún tipo, salvo un par de sables y espadas decorativas que utilizaba para adornar su cuarto.

Licenciado en Psicología, el hombre de 56 años trabajó alguna vez como docente en varias instituciones, pero contaba con más de 10 años sin ejercer. “Era inocente, eso lo aseguramos” declaró uno de los hermanos de Gabriel, quien exigió tanto a medios de comunicación como a las propias autoridades, dejar de hostigarlos con el tema de la vinculación al crimen de Miroslava, pues eso puede poner en riesgo la vida de toda la familia.

Lorena Ochoa, su hermana, interpuso ya una queja ante la Comisión Estatal de los Derechos Humanos para que se les dé acceso al expediente de la investigación de las autoridades, pues coinciden en que no se han abocado a investigar el crimen de Gabriel Ochoa, sino sólo buscar vincularlo con el asesinato de la periodista.

El Heraldo de Chihuahua