Entre 30 y 60 quejas al mes recibe la Confederación Mexicana Americana de Investigadores y Detectives Privados, AC, por agencias de investigadores privados que cometen fraude, al anunciarse vía telefónica o por internet, sin proporcionar una dirección fija, recibiendo adelantos por trabajos de investigación, sin aportar el resultado de las mismas a los clientes estafados.

El Heraldo de Chihuahua

Lo anterior lo informó el presidente de la asociación, Horacio Cataño Sánchez, quien destacó que uno de los objetivos de la COMAIP es “hacer conciencia en la sociedad y en las autoridades de que hay que regular la actividad porque se presta a actividades ilícitas que redundan en fraude”, manifestó en entrevista telefónica desde la Ciudad de México.

Cataño Sánchez denunció que los supuestos detectives privados crean empresas falsas de investigación y se publicitan ofreciendo un número telefónico como contacto, cambiando de nombre periódicamente para no ser rastreados cuando cometan las estafas; sin embargo, mencionó que lo que no cambia son las cuentas donde se depositan los pagos que realizan los clientes, y que aunque las cuentas puedan ser aperturadas con nombres falsos, las personas que hacen los retiros sí pueden ser rastreadas.

“Estoy armando una carpeta para presentarla ante la Procuraría, porque también han llegado a lanzar amenazas de muerte hacia mi persona y mi familia.  Este tipo de empresas se han ostentado bajo los nombres de Investigadores Privados de México, por 30 días, y después de ese tiempo se llaman Investigadores Mexicanos, o Investigadores Especializados Nacionales, bajo la asociación UMECRIM, cambiando sus contenidos en los portales de internet.  No se puede agrupar un número real que se hace contra estos sujetos, con un promedio de quejas de 30 a 60 al mes, a las que se suman aquellos casos de quienes no denuncian porque en la cultura y educación de nuestro país no está arraigada la acción de denuncia, además de que este tipo de servicios se quiere mantener con discreción, la gente no se anima a evidenciar que contrató un servicio de espionaje para investigar a su marido o pareja”, dijo.

Sobre las empresas fraudulentas, manifestó que están desgastando el ejercicio de la investigación privada y se han dedicado a ponerla en un nivel incierto.

Invitó a quienes hayan sido víctimas de actividades fraudulentas a hacer una denuncia pública ante la autoridad judicial, ante el Ministerio Público y también hacer conciencia entre la sociedad, pues enfatizó que el marco legal para regular las investigaciones privadas en México está totalmente abandonado, al no estar legislado, y no existir un reglamento.

“Estoy pugnando por un colegio, por lo pronto no hay un padrón que debería de exigir de quienes exhiben como investigadores privados que se tenga una ficha de cada directivo o persona dedicada a esto, y que en término de un reglamento no se permita publicidad si no está acreditado ante un órgano”, señaló.