El 10 de marzo de 2017, Robert Kelly hablaba desde un despacho de su casa para el programa de la BBC World News. Estaba opinando sobre la política surcoreana, área en la que es experto como profesor de la Universidad Nacional de Pusan, pero eso es lo de menos. Lo importante de aquel día es que sus hijos, Marion y James, se colaron en pleno directo, provocando una escena divertidísima, uno de los virales más rápidos de la historia.

Poco después, el profesor estadounidense, más conocido como BBC Dad (padre de la BBC) concedió una entrevista al Wall Street Journal junto a su familia en la que habló sobre aquel episodio: “Cometí un pequeño error que convirtió a mi familia en estrella de YouTube”. Desde entonces, Kelly no se suele desviar de sus análisis sobre la política en Asia en su cuenta de Twitter, pero ha hecho una excepción.

Este sábado 10 de marzo, un año después de aquel momento que ya es un clásico de internet, Kelly ha lanzado este mensaje a sus seguidores en Twitter: “Preguntadme lo que queráis: hoy es el aniversario del vídeo #BBCDad. Sé que no hablo del vídeo tanto como le gustaría a muchos de mis seguidores en Twitter. Lo siento, pero estamos cansados de exponer demasiado a nuestros hijos. Son muy pequeños. Pero hoy es una buena oportunidad para volver a ello, así que intentaré contestar preguntas. Por favor, primero mirad mis opiniones un año después y la nota de prensa original, ya que contestan varias preguntas básicas. La fecha del vídeo también es el cumpleaños de Marion. Ahora tiene cinco años. Eso es muy bonito”.

Kelly ha contestado a varias preguntas de sus seguidores, pero conviene empezar por el artículo que ha publico este sábado 11 de marzo en The Interpreter, un think tank en el que suele opinar sobre política asiática. Asegura que las dos preguntas que más les hacen son si todo fue un montaje y si llevaba pantalones: “Primero, no estaba preparado. Nuestros hijos tenían nueve meses y cuatro años en ese momento. Segundo, sí llevaba pantalones. No me levanté porque, como dicen, el espectáculo debe continuar. Si me hubiera levantado, cualquier rastro de profesionalidad se habría desvanecido”.

El hecho de que intentase apartar a su hija con el brazo fue criticado. La otra polémica en torno al vídeo fue que muchas personas dieron por hecho que la esposa de Kelly, que aparece en el vídeo sacando a los niños de la escena, era su cuidadora. “Mi esposa y yo no nos vimos incomodados por esto (…). Personalmente, nosotros no apreciamos contenido ideológico en el vídeo. Este episodio solo fue una toma falsa familiar”, dice.

¿Cómo ha cambiado su vida?

“Ya no somos anónimos. Parece una observación banal, pero es muy raro que la gente te haga fotos regularmente, a veces sin preguntar. Una vez me fotografiaron comprando leche en un supermercado porque, aparentemente, la dosis de calcio de BBC Dad es un tema interesante”, ironiza Kelly. Cree que estas situaciones se producirían menos a menudo en países occidentales, ya que en Corea del Sur “existe una cultura de la celebridad muy robusta; perder el anonimato ha sido el mayor cambio en nuestra vida”. “La gente me suele preguntar si es divertido o guay ser famoso. Supongo que sería así si esta fama se basara en algo meritorio”, añade.

Kelly asegura que han ganado algo de dinero con el vídeo, pero no demasiado. “Hicimos algo para Johnson & Johnson y aparecimos en un programa de fin de año en Alemania. Y me invitan a más eventos, que normalmente son pagados”, indica. Cabe destacar que los millones de reproducciones del vídeo en YouTube o en Facebook no se han traducido en ingresos para Kelly porque el vídeo es de la BBC.