En las afueras de la Catedral, fue el arzobispo de Chihuahua, Constancio Miranda Weckmann, encabezó la ceremonia en su vestimenta de rojo, que significan la Vida, Pasión, Muerte y  de Jesucristo.

Con la bendición de palmas de olivo es como da inicio la Semana Santa  con el Domingo de Ramos, en el que la comunidad católica se reúne en las parroquias para recibir el evangelio.

De esta manera se representa la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén, en la que el pueblo lo recibió con los ramos de olivo mientras él cruzaba la puerta montado en un burro.

Posterior a esta  acción, el sacerdote da lectura a la vida de Cristo, sus enseñanzas, la traición de Judas, la negación de Pedro, el arresto, juicio, presencia ante Poncio Pilatos, la flagelación, camino al Calvario, la crucifixión, la muerte y a los tres días la resurrección.

Fuente: El Diario de Chihuahua