Durante el encuentro amistoso ganado este martes por Francia ante Rusia (3-1) en SanPetersburgo se escucharon gritos de mono y el país anfitrión del próximo Mundial (14 junio-15 julio) vuelve a ver cómo la sombra del racismo amenaza con empañar su gran fiesta futbolística.

Las onomatopeyas características de un mono se escuchaban con claridad durante la retransmisión del partido por la televisión TF1. Además de Pogba, el atacante francés Ousmane Dembélé fue objetivo de las expresiones racistas en el momento de lanzar dos saques de esquina, constató un fotógrafo durante el partido.

El estadio de San Petersburgo había sido ya el escenario de un “comportamiento racista”, según la terminología de la UEFA, durante un partido de la Europa League entre el Zenit y el RB Leipzig alemán el 15 de marzo. El caso debe ser todavía estudiado por la instancia disciplinaria de la confederación europea, el 31 de mayo.

“El racismo no tiene su sitio en los terrenos de fútbol. Debemos actuar de manera concertada en un plano europeo e internacional, para hacer que paren esos comportamientos inadmisibles”, declaró el miércoles la ministra de Deportes francesa, Laura Flessel, en su cuenta de Twitter.