El presidente francés, Emmanuel Macron, anunció una inversión pública de mil 500 millones de euros en los próximos cuatro años para el desarrollo de una inteligencia artificial francesa y europea “al servicio del ser humano”.

Macron presentó su plan “Artificial Intelligence for Humanity” (IA para la Humanidad) en un discurso en el Colegio de Francia al final de una jornada de reuniones y conferencias entre estudiantes, investigadores y empresarios del sector.

El jefe del Estado francés apuntó que este área supone una revolución económica, social, ética y política que “no se producirá en 30 años”, sino que “se está produciendo ya”.

Macron habló de aplicaciones concretas en materia de sanidad, para ayudar a prevenir patologías y mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, y en la industria automovilística, donde pretende que Francia sea puntera en la construcción de coches autónomos.

El comisario europeo de Investigación, Innovación y Ciencia, Carlos Moedas, también participó en el coloquio, donde reclamó una “Inteligencia Artificial que complemente al ser humano” y no que lo “reemplace”.

Los anuncios de Macron llegaron horas después de que el diputado de su partido La República en Marcha Cédric Villani presentara su informe sobre esta revolución técnica tras haberse entrevistado con 300 profesionales y otros implicados en la materia.

Villani propone facilitar el acceso y circulación de datos, que los programas de IA utilizan para “aprender” y actuar, desarrollar la investigación, triplicar de aquí a 2020 el número de estudiantes de la materia y mejorar las condiciones de contratación para que los talentos no abandonen el país.

Asimismo, quiere que los esfuerzos se centren especialmente en ecología, defensa, transporte y salud dentro de un contexto ético.

Al coloquio acudieron numerosos representantes de la industria, como el responsable de investigación de Facebook, Yann LeCun, y el fundador de DeepMind (Google), Demis Hassabis, cuyas empresas han anunciado recientemente un aumento de su presencia y contratación en Francia.