El ex gobernador de Chihuahua, César Duarte, vive en Texas sin ser molestado pese a que la justicia mexicana lo requiere para enfrentar cargos por haber desviado más de 250 millones de pesos de las arcas estatales para financiar campañas priistas.

Una fuente del sistema judicial mexicano declara que los pedidos de captura con fines de extradición contra el ex mandatario, reposan en algún escritorio del Departamento de Estado en Washington, sólo porque al canciller Luis Videgaray no le interesa meter presión para que se siga el caso.

“El canciller es un intolerante y soberbio. Me puede fregar y arruinar mi carrera de muchos años en el sistema judicial de mi país”, declara un funcionario en una conversación telefónica desde la Ciudad de México.

Hasta el pasado jueves 12 de abril, la PGR entregó a la Secretaría de Relaciones Exteriores siete pedidos formales de captura con fines de extradición contra César Duarte para que los turnara al Departamento de Estado.

Fuente: Proceso