Tomás Jesús Yarrington Ruvalcaba no tiene derecho a fianza, resolvió el Magistrado, Ronald Morgan, quien presidió la audiencia de comparecencia del exgobernador tamaulipeco.

En punto de las 13:30 horas de este lunes, en una sala de la primera planta, en la Corte Federal de Brownsville, Texas, Yarrington apareció encadenado de manos y pies.

Portaba la misma ropa que el viernes 20, cuando Italia lo dio en extradición a Estados Unidos.

Tenis Adidas sin agujetas, pantalón de mezclilla y camisa a cuadros, además de lentes, llevaba el priista.

Tomás Yarrington fue acompañado por una hermana y un hermano, así como un medio hermano (que a la vez es ministro religioso).

Unos 16 representantes de medios de comunicación pudieron ingresar a la sala, donde además de los Fiscales Federales y la defensa, se encontraban los agentes especiales de diversas corporaciones que han participado en las indagatorias contra el político que en 2006 pretendió ser candidato del PRI a la Presidencia de la República.

Uno a uno le fueron leídos los 11 cargos qué hay en su contra, entre otros: lavado de dinero, narcotráfico, fraude bancario, empresa criminal.

Estados Unidos busca confiscarle en definitiva bienes y efectivo por 132 millones de dólares.

Con audífonos para oír a la intérprete de la sala, Yarrington aseguró que desde que fue extraditado no ha tenido contacto con su esposa, ni con sus dos hijos.

De hecho, manifestó que su familia no tiene visa para ingresar a Estados Unidos de América.

“Mi esposa y mis dos hijos viven en la Ciudad de México, no tiene visa para venir y no he podido comunicarme con ellos”, fue el pretexto para intentar aplazar su respuesta al Magistrado, sobre si contaba con abogado particular o prefería uno de oficio.

Así, al final aceptó un abogado nombrado por el Tribunal.

Yarrington dijo tener 61 años de edad, haber estudiado una Maestría en Administración Pública en la Universidad del Sur de California, no obstante de ello, dijo, habla el idioma inglés al 80 por ciento. “Y el español al 100 por ciento”, expresó.

De ahí fundó su petición de que durante el tiempo de la comparecencia, la intérprete le ayudara a entender lo que el Magistrado Morgan le comentaba.

Cuando le terminaron de leer los cargos, Yarrington respiró profundo. En ocasiones respondía con fuerza, pero luego parecía que se le quebraba la voz.

Unas 73 personas presenciaron la comparecencia que duró apenas 19 minutos. Ninguno de los ex funcionarios que estuvieron en su gabinete, llegó a la Corte.

Tomás estuvo de espaldas al público, pero de frente al Magistrado; permaneció de pie, no le permitieron sentarse.

Según fuentes de la Corte, podría ser el jueves cuando Yarrington regrese a la Corte para manifestar si se declara culpable o no culpable.

Por ahora quedó bajo custodia de los Marshals, quienes se encargan de los reos federales.