Hace 25 años, la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el Día Mundial de la Libertad de Prensa. La iniciativa de 1993 por parte de los países miembros de la Unesco.

Este 3 de mayo, como ocurre desde 1993, se celebra el Día Mundial de la Libertad de Prensa, una fecha que en esta ocasión, más que motivar a la celebración, promueve la reflexión sobre el ejercicio del periodismo que se ha visto comprometido en muchos países del mundo.

No es sólo el peligro inherente que corren los periodistas en países como México (el país más mortífero para los comunicadores en 2017), sino que, como rescatan varios senadores estadounidenses, los medios han recibido “ataques” y “maltratos” de personajes importantes de los Gobiernos.

Los periodistas son guardianes de la transparencia de nuestra democracia.

Su vida no debería verse amenazada por dar a conocer información a la sociedad.

Es algo que ya había sido advertido el mes pasado por Reporteros Sin Fronteras (RSF) en su Ranking Mundial de la Libertad de Prensa 2018, presentado el mes pasado, en donde advierte:

“Cada vez más jefes de Estado electos democráticamente ven a la prensa como un adversario”.

Ante este panorama, decenas de medios de comunicación han reunido sus fuerzas para promocionar el periodismo de calidad en todo el mundo. Bajo el lema “Lee más, escucha más”, los medios de comunicación anima a los lectores a unirse a una amplia gama de medios, no sólo uno.
La campaña ha sido promovida por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) y la agencia creativa Droga5, en un ambiente fúnebre, ya a que a principios de la semana murieron 10 periodistas en Afganistán.
 ¿Por qué celebrar la libertad de expresión?

Hace 25 años, la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el Día Mundial de la Libertad de Prensa. La iniciativa de 1993 por parte de los países miembros de la Unesco.

El principal objetivo fue: “Fomentar la libertad de prensa en el mundo al reconocer que una prensa libre, pluralista e independiente es un componente esencial de toda sociedad democrática”.

Dos décadas más tarde, los periodistas viven una situación desesperada en varias partes del mundo. En México, el año pasado murieron 11 periodistas y se ubica como el segundo país más mortífero para la prensa en 2017, el primero es Siria, una nación que se encuentra en guerra, destacó Reporteros Sin Fronteras.

“Si los periodistas cubren temas relacionados con la corrupción de las autoridades, sobre todo a nivel local, o que tienen que ver con el crimen organizado padecen intimidaciones, agresiones o pueden incluso ser asesinados a sangre fría”, acusó el director para América Latina de RSF, Emmanuel Colombié.

México no es la única nación de América Latina que se ha convertido en un escenario peligroso para los periodistas. Venezuela, Honduras, Colombia y Guatemala son otros países que no garantizan la libertad de expresión y la seguridad de los comunicadores, según ha denunciado RSF.

Con información de  CNN e Infobae

Cartón: Martirena