#ElQuintoPartido

Cuando vemos un país como México, que es un crisol donde se mezclan tradiciones, culturas, creencias y pasiones del más variado origen, entendemos por qué hay decepción, angustia y una falta absoluta de confianza, por un lado, y por el otro, un optimismo exacerbado.

—Ahora sí es el momento de México—dicen unos.

—Por fin, es el momento que todos estábamos esperando—dicen otros.

—Nadie cree en que pueda ocurrir un milagro—replican otros.

Y hay quienes, de plano, dicen:

—Será lo mismo de siempre.

Cuatro sólidos partidos (los que realmente se ven en todo el país), nos han llenado de ilusión y esperanza —algunos más que otros, y algunos siempre gustan más.

A lo largo de la historia, los cuatro partidos han tenido momentos de gloria y de desilusión. Cada uno de ellos será meticulosamente revisado en todo momento y posteriormente, dependiendo el resultado que se dé en esta contienda, serán criticados por los expertos que siempre saben lo que dicen.

México merece partidos alegres, llenos de energía y que de verdad representen lo mejor de nuestro pueblo; un pueblo que hoy luce desencantado, pero a la vez esperanzado por quienes puedan representarnos, y por el futuro próximo. El desenlace está a la vuelta de la esquina. Los cuatro partidos tienen sus complejidades. Unos son más duros y cerrados que los otros, pero sin duda, todos llaman la atención del ciudadano, que de pie critica, observa, apoya y abuchea, según el desempeño del partido.

Con la tecnología y las telecomunicaciones actuales, los mexicanos —y casi todo el mundo—  nos enteramos de todo mucho más rápido. Alguna vez  escuché que hace 200 años, un ciudadano se enteraba de 4 o 5 noticias globales en toda su vida. Hoy, un gran chef puede estornudar en el platillo que estaba preparando en Tokio y, en menos de 10 segundos, dicho suceso –con todo y video incluido– puede estar dándole la vuelta al mundo, con su fama por los suelos en una hora y el restaurante cerrado, o por lo menos destrozado, en las redes sociales en las próximas 24 horas. Por eso, ahora, el desarrollo de los partidos se ve en todas partes y a toda hora. Por eso, ahora todos somos expertos en criticarlos, y no reparamos al momento de destruir reputaciones o hacer héroes, dependiendo de su desempeño en el partido que, en particular, estemos siguiendo.

Este año, cada partido cuenta con una estrategia bien definida. No todos pueden ser iguales porque las características del momento hacen que cada uno opere diferente. Sin duda, hay partidos que se parecen, hay incluso quien dice que en México todos los partidos son iguales y que es hasta que sales a otros países que te das cuenta de que, allende las fronteras, los partidos son muy distintos a los de México. Éstos son de mejor calidad, sin tanto golpeteo y, los protagonistas, gente más preparada y talentosa.

Yo sólo pienso que hemos criticado tanto el tema de “los cuatro partidos” que me pregunto ¿qué pasaría en México si hubiera un quinto partido? Yo sueño con que haya un quinto partido. Estoy seguro de que, por lo menos, estaríamos más emocionados al no tener que conformarnos con los cuatro partidos de siempre. Sin duda, estaríamos mucho más atentos a lo que pasara en ese quinto partido y, si todo saliera bien, saltaríamos de regocijo y olvidaríamos por un rato las campañas políticas, las encuestas y los dimes y diretes entre los candidatos.

¿O qué? ¿Pensaron que hablaba de política? Sin duda estoy hablando de fútbol, de romper con esa aparente maldición de no llegar al quinto partido. Tenemos la gran oportunidad en Rusia. México y todos nosotros estaríamos de pie y orgullosos de nuestra selección. ¡Podríamos aspirar a un sexto y séptimo partido, e incluso a tener la oportunidad de levantar la copa del mundo!

Cualquiera de los que rompen con la barrera del quinto partido pueden aspirar a ganar la copa. Ojalá le toque a México.

Que tengan una buena jornada futbolera, y que vean los mejores partidos.

José Elías Sahab Jaik

Fuente: EL Semanario