El salario mínimo en México se mantendrá en 88.36 pesos diarios, luego de que el Consejo de Representantes de la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (Conasami) acordó, por unanimidad, no aumentarlo.

El organismo argumentó que para llegar a esta decisión se valoraron los posibles efectos negativosen indicadores económicos y laborales que han presentado un desarrollo favorable.

Entre éstos destacan las revisiones a la alza de las expectativas de crecimiento realizadas por el Fondo Monetario Internacional, el Banco de México y el Banco Mundial; la creación de empleo en el sector formal; y la disminución que ha mostrado la inflación.

Asimismo, evaluó distintos factores que pueden incidir desfavorablemente sobre las perspectivas económicas de México y la evolución de los mercados financieros nacionales, entre ellos, la incertidumbre en torno a las negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y el futuro de la relación bilateral con Estados Unidos.

Además de la adopción de políticas comerciales proteccionistas y la posible materialización de riesgos geopolíticos; la normalización monetaria por parte de la Reserva Federal de los Estados Unidos que podría traer episodios de volatilidad a la economía nacional; y la reforma fiscal aprobada por el Congreso estadounidense en diciembre del año pasado.

Al interior del país, la Comisión observó que no se puede descartar que la actual contienda electoral acarree volatilidad financiera.

Frente a este escenario el análisis que se llevó a cabo, al término del primer cuatrimestre del año, para evaluar la pertinencia de un aumento al salario mínimo fue concluido por la Conasami. De esta forma, las propuestas presentadas por la Coparmex para incrementar el salario a 98.15 pesos diarios y la de la Confederación de Trabajadores de México (CTM) de elevarlo a 110 pesos diarios, fueron rechazadas.