Dentro del marco del Día Mundial de Melanoma, a celebrarse ayer 23 de mayo, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), informa a los chihuahuenses lo que la frecuente exposición solar, sin los cuidados adecuados, puede hacer en su cuerpo, situación que puede llegar a desencadenar cáncer de piel, entre otras cosas.

A través de la Coordinación de Salud Pública, se explicó que éste es un tipo de cáncer de piel que aparece cuando las células llamadas melanocitos se convierten en malignas. Estas células producen un pigmento llamado melanina, que funciona como un fotoprotector para evitar que la radiación solar dañe estructuras y los tejidos del cuerpo.

Cuando los melanocitos crecen en grupo es cuando se forman los lunares, ya sea desde el nacimiento o los adquiridos con el paso del tiempo. La metástasis comienza cuando las células malignas se reproducen en otra parte del cuerpo.

Existen distintas causas, la principal es haberse expuesto al sol en exceso, desde la infancia, pues el efecto de irradiación solar es acumulativo; asimismo, hay una serie de factores que aumentan el riesgo de padecer melanoma como tener la piel, los ojos y el pelo claro, la presencia de lunares atípicos y congénitos en una cantidad superior a 40, antecedentes familiares de melanoma, practicar profesiones realizadas a la intemperie y deportes al aire libre, así como personas en situación de inmunodepresión –leucemia, trasplantes de órganos, SIDA, entre otras-.

Este cáncer se da con mayor frecuencia en personas entre los 40 y 50 años de edad, sin embargo, cada vez se diagnostica más en jóvenes, sobretodo en mujeres, por esto, se emitieron las siguientes recomendaciones:

  • Aplicar protector solar antes de la exposición al sol y renovar frecuentemente su aplicación, sobre todo en la playa, albercas y al realizar deporte o trabajos en el exterior.
  • Evitar exponerse en las horas de mayor intensidad –entre las 12:00 y las 16:00 horas-.
  • Cuidar a los niños y niñas con un fotoprotector de alta protección.
  • Aplicar protección incluso cuando no haya factores que aminoren la sensación de calor –nubosidad, nieve, arena, viento fresco, etc-.
  • Utilizar gafas de sol, gorra y ropa seca.
  • Secarse bien después de estar en contacto con el agua, pues el efecto lupa de las gotas favorece las quemaduras y disminuye la eficacia de los protectores solares, aunque estos sean resistentes al agua.
  • Beber agua en abundancia y frecuentemente.
  • Evitar sesiones bronceadoras con lámparas de rayos UVA, contribuyen a cánceres cutáneos y aceleran el envejecimiento de la piel.
  • Revisar pecas y lunares, para estar alerta de la aparición de nuevos, o si cambian de forma, tamaño y color.

El estado en el que se encuentra el melanoma, es directamente proporcional a las probabilidades de supervivencia de la persona, por lo que se recomendó estar muy atentos a cualquier cambio, y al notar alguno, acudir de inmediato a la Unidad de Medicina Familiar (UMF) de adscripción, para que el médico valore y en caso de padecer algún tipo de melanoma, tratarlo de inmediato con el tratamiento adecuado según sea el caso.