igeria tal vez no gane el Mundial, a pesar del deseo del presidente de su Federación, pero si existiera un trofeo para la selección con la camiseta más bonita en Rusia, nadie duda de que su colección primavera-verano 2018 se habría quedado con la consagración.

A partir de su entrada en liza contra Croacia, el sábado en Kaliningrado, la estrella de las Superáguilas no será ni su capitán John Obi Mikel ni el crack del CSKA Moscú Ahmed Musa, sino su llamativa casaca blanca y verde limón, mezclada con vivos blancos y negros.

De Lagos a París, pasando por Londres y Moscú, punto neurálgico del Mundial-2018, el uniforme nigeriano se convirtió en un fenómeno de moda que abarca mucho más que a los fanáticos del fútbol del mundo entero.

La casaca se agotó, solamente algunas horas después de su salida al mercado.

Foto: Twitter @NGSuperEagles

Incluso en su punto de venta moscovita, inaugurado el lunes en el corazón del Parque Gorki, los consumidores tuvieron que conformarse con adquirir elásticas de Brasil o Francia, cuando preguntaban por la nigeriana.