Ante el rechazo a los decretos de reservas la agrupación ambientalista WWF asegura que estos instrumentos han sido diseñados para proteger el caudal ecológico de las cuencas y asegurar los beneficios que los ecosistemas nos ofrecen a todos.
“Las reservas de agua no representan de ninguna manera la privatización del recurso, ni la extinción de ningún derecho al uso del agua vigente. Por el contrario, establecen claramente volúmenes de agua que deberán quedar intactos para la biodiversidad, lo que redundará en beneficio de todos, empezando por las comunidades rurales e indígenas”, aclara la WWF.
Los ambientalistas detallan que del volumen total de agua en estas casi 300 cuencas, el 70% en promedio, o hasta a el 93% en algunos casos, queda protegido para el ambiente, por lo que no puede ser extraído para ningún tipo de uso.
El 1% queda reservado para asegurar el abastecimiento por el crecimiento de la población al 2070 de las ciudades listadas en cada decreto, y que en la actualidad ya cuentan con agua.
El 29%, y solo el 3% en algunos casos, del total del agua restante es susceptible de ser concesionado por el Gobierno para cualquier actividad, bajo instrumentos diferentes a las reservas y mediante los procedimientos establecidos en la legislación vigente, lo cual deberá hacerse de manera clara para tranquilidad de la sociedad.
Para la WWF el decreto de aguas es un instrumento de certidumbre para la sociedad, ya que establecen la cantidad de agua disponible para el ambiente, la población y otros usos en cada una de estas casi 300 cuencas
Las reservas de agua protegen el agua en beneficio de todos, y son sustento del derecho humano al agua y a un ambiente sano; además son una efectiva estrategia de adaptación al cambio climático pues mantienen el ciclo natural del agua para enfrentar la variabilidad climática.
Por más de 50 años a nivel global y 25 años en México, WWF trabaja por el planeta y su gente; es una organización no gubernamental, basada en ciencia, sin fines partidistas, comprometida con México y la conservación de sus extraordinarios recursos naturales.
A lo largo de 12 años, con diferentes gobiernos, y de la mano de investigadores, autoridades y comunidades, la organización ha trabajado un modelo basado en ciencia para establecer reservas de agua que garanticen agua de calidad para la naturaleza y la gente, concluye WWF.