Júpiter se acaba de convertir en el planeta del Sistema de Solar con más satélites, tantos como 79, después de que los astrónomos hayan descubierto una docena de nuevas lunas que lo orbitan, una de las cuales han descrito como “extravagante”, debido a su órbita.

La primera pista sobre estas nuevas lunas se tuvo la pasada primavera, cuando un equipo del estadunidense Instituto Carnergie dirigido por Scott Sheppard examinaba el cielo en busca de objetos muy lejanos como parte de la “caza” de un posible planeta más allá de Plutón, conocido como planeta X o nueve.

El Centro de Planetas Menores de la Unión Astronómica Internacional usó los datos obtenidos para calcular las órbitas de la nuevas lunas, un proceso que se prolongó un año pues, según explicó uno de sus expertos, Gareth Williams, “hacen falta varias observaciones para confirmar que un objeto realmente orbita Júpiter.

Nueve de las lunas son parte de una nube exterior que orbita Júpiter en dirección contraria al giro del planeta, tardan unos dos años en darle la vuelta y se cree que son los restos de tres cuerpos celeste más grandes que se rompieron por colisiones.

Otras dos forman un grupo interior más cercano a Júpiter al que orbitan en la misma dirección que la rotación del planeta, con distancias orbitales y ángulos de inclinación similares, por lo que también podrían ser parte de una luna mayor.

La última luna es “realmente un bicho raro”, en palabras de Sheppard, quien explicó que se trata de un luna que tiene una órbita que no se parece a ninguna de los otros satélites de Júpiter.